Cinesoft en Pinar del Río

Pinar del Río se convirtió en la primera provincia del país en tener una División de CINESOSFT, la empresa del Ministerio de Educación encargada de la producción y distribución de software y audiovisuales, así como del mantenimiento y reparación de equipos de cómputo.
La división recientemente creada ya repartió más de 900 discos con materiales para la enseñanza en el sistema educacional y ahora trabaja en la distribución de un paquete de informaciones llamado “Pá que te eduques” que contiene productos didácticos y recreativos y que, en Pinar del Río, adquiere la particularidad de que se incluyeron materiales elaborados por la televisión provincial (Tele Pinar) y producciones Villaverde, perteneciente al sectorial provincial de Cultura.
Según informó a Tele Pinar Osvaldo González Fernández, jefe de esta División en la provincia “la iniciativa fue muy bien acogida pues se incluyeron trabajos de corte histórico y social que aportan al conocimiento de los estudiantes”.
“Pa que te eduques” contiene series, novelas, multimedias, libros y otros materiales de factura nacional e internacional. Desde la división pinareña también se están incluyendo las realizaciones audiovisuales del proyecto infantil cámara chica.
González Fernández dijo sobre el tema que “Cámara Chica es una experiencia singular en Cuba y los audiovisuales que está realizando dejan siempre una enseñanza, pero es muy esencial que es desde la óptica de los niños y los jóvenes, con sus preocupaciones y puntos de vista, esto fue muy acogido por los compiladores de este paquete de informaciones, pues además estimula a la creación”
Con esta acción la provincia está en condiciones de participar, ya no solo como consumidora, sino como productora de los materiales que se desarrollan con el sello Cinesoft: juegos didácticos, visitas virtuales, videojuegos, software de corte curricular, documentales, series para la TV, entre otras.

Lo nuevo en la informática cubana

Los invito a leer este reportaje de Juventud Rebelde

http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/informatica/2015-01-28/educacion-cubana-en-linea-y-mas-alla/

WSIS+10 Presencia de Cuba

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Cumbre Mundial de la Información 10 años después.

Cumbre de la Sociedad de la Información 10 años después

Visita y participa en lso debates on line.

Por Martí, por el maestro.

La educación cubana está de plácemes, pues  festejamos el 161 aniversario del natalicio de José Martí, el Apóstol.
También los trabajadores de la “casita”, como le decimos cariñosamente a la Dirección de Informática Educativa, el cuartel general del portal educativo cubano wwww.cubaeduca.cu.
Hoy celebramos un lustro desde que unos cuantos profesores, algunos entusiastas de la informática, otros del audiovisual, emprendimos la tarea de construir un portal web que tuviera en sus páginas el contenido necesario para que maestros, alumnos y familia pudieran auto- prepararse  y su vez elevar la calidad el proceso docente- educativo.
Sin dudas hemos trastabillado una y otra vez y varios de los profes han tenido disímiles obstáculos, una y otra vez vencidos. Sin embargo, las alegrías son cotidianas y diarias cuando un criterio, un padre o un maestro nos envían o simplemente nos hace un comentario sobre algún contenido de utilidad encontrado en nuestras páginas.
Ahora se impone una nueva etapa, donde ideas frescas y creatividad tendrán que llevar la delantera y la vanguardia. Una nueva era donde juventud y experiencia serán los baluartes para un portal educativo con nuevos recursos para el aprendizaje y contenidos más parecidos a los tiempos y las necesidades que requiere el país.
Hoy comando la nave del portal educativo cubano www.cubaeduca.cu, pero diría que hoy mis compañeros de trabajo y nuestro portal, me mantienen en vilo diario, porque siento y ellos también, la necesidad de entregar mejores contenidos para un mejor “maestro cubano”.

“Conducta”: una deuda con el magisterio cubano

Soy un privilegiado.  Este sábado el presidente del ICAIC Roberto Smith de Castro, en coordinación con la Ministra de Educación  tuvo a bien invitar a un grupo de maestros de la Capital a un preestreno de una película que, por el tema y su trama, podría interesarnos a los educadores: Conductas. Una excelente obra artística en cada una de las especialidades del ramo. La dirección y guión de Ernesto Darana,  la  fotografía de  Alejandro Pérez,  la dirección de arte de Erick Grass y   Mariela López, la encargada de seleccionar a los niños que más que representar sus personajes vivieron su cotidianidad ante cámara.  Para último he dejado, aunque no he mencionado a todo el staf, las actuaciones impecables de  Alina Rodríguez, una actriz desdoblada en una genuina maestra  formada en la Escuela Norma  y el niño Armando Valdés Freire,  un niño de mirada triste y esperanzadora, malo y bueno, fajador y amoroso, sobreviviente y generoso, tan convincente como el más experimentado de los actores del elenco.

La película, y no se embullen que no la voy a contar, reafirma lo compleja y multifactorial que es la labor educativa.  A partir  de la historia de Carmela,  una maestra de educación primaria en la Habana Vieja, graduada de la escuela normal y que,  como ella misma dice en uno de sus parlamentos, cada año  tuvo un Chala, alumno de muy compleja situación social que solo encuentra en la escuela y en su maestra un poco de sosiego a una vida entre la madre alcohólica y drogadicta, sin conocer con certeza a su padre, en un barrio donde las peleas de perro y el juego ilícito le propician el sustento de la casa.

Carmela, como maestra al fin tiene sus propios problemas familiares, los cuales debe enfrentar en la misma medida en que los problemas de sus alumnos reclaman su atención; pues no es solo Chala, su principal dolor de cabeza, el único de sus alumnos que la obliga a enfrentarse a sistemas de normas y regulaciones ya establecidas.  Poniendo siempre el interés mayor del niño como prioridad y convencida de que su trabajo es lo único que puede salvar a sus alumnos de su convulso entorno más cercano, es capaz de enfrentarse y reclamar, con la moral que la asiste, la atención diferenciada a cada uno de los problemas y sobre todo las posibilidades, aun en los más difíciles momentos de la labor de la escuela y del maestro  darle a esos niños lo que su entorno le arrebata cada día: amor, generosidad, rigor y respeto.El mayor reto que enfrenta Carmela, no es precisamente el entorno de sus alumnos. Una “bien” preparada y “bien” vestida funcionaria,  representando a la burocracia, la intolerancia,  y su preocupación con quedar bien con los de “arriba”,  representa el conflicto que más difícil enreda el trabajo que, por convicción de verdadera maestra  Carmela,  quiere hacer por Chala, formarlo bajo su influencia  en un hombre de bien a pesar de su contexto. ¡El día que yo no pueda hacer lo que quiera en mi aula y con mis alumnos, hasta ese día soy maestra!…más o menos fue una de las expresiones que utilizó Carmela para enfrentarse a Raquel.  Quien al final de la historia, desgraciadamente,  no entendió nada.Terminada la presentación de la película, compartimos con parte del equipo de realización y algunos opinamos. Todos coincidimos en agradecer al director y al ICAIC la producción de la obra, en especial nuestra  Ministra en su intervención después de comentar sobre lo fuerte del tema tratado en la película y la calidad artística con que fue producida y el compromiso cultural y social que se evidencia en el equipo de producción, refirió la posibilidad que tendremos de utilizar el filme como parte de la preparación de los docentes por lo niveles de reflexión que provoca, la forma en que refleja muchos de los problemas que aún se mantienen en el sector y sobre todo por la  exaltación que hace de la labor de la maestra. Dijo además que hacen falta muchas más Carmela (y yo le agrego y muchas menos Raquel),   para cumplir nuestro compromiso con la Revolución y el pueblo cubano de formar un hombre nuevo.

¡Gracias al equipo de realización de Conducta¡  Gracias por este regalo a los maestros cubanos, que como Carmela,  desarrollan la labor educativa en situaciones muy adversas desde el punto de vista económico y sociocultural.  ¡Gracias Darana, has recuperado más de 10 años de enaltecimiento a nuestra labor! ¡Una película necesaria y oportuna!

¿Pedagogía de Internet?

Quiero compartir con uds un articulo altamente recomendable por su importancia y por el autor. Realmente lo compartió conmigo el siempre alerta y amigo Fernando Perera quien encontró en un nuevo post en el blog «Cuatro Lápices» del Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas, CITA, de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Se titula «Buscando la pedagogía de internet» y lo ha escrito Cristóbal Suárez Guerrero (Universitat de València). En él, señala: «El sentido de la reflexión pedagógica va detrás de qué función educativa se puede –y debe- añadir al sistema tecnológico creado por internet, no sólo al revés. La pedagogía, en buena cuenta, es un saber que puede permitirnos seguir manteniendo el asombro por lo educativo en internet».

http://cita.fundaciongsr.com/blog_detalle.php?id=1101

Dice así:

La tarea central de la búsqueda del sentido pedagógico de Internet no consiste únicamente en encontrar nuevas herramientaspara educar, esto reduciría la reflexión pedagógica a la búsqueda de respuestas a «¿con qué aprender?». El sentido de la reflexión pedagógica va detrás de qué función educativa se puede –y debe- añadir al sistema tecnológico creado por internet, no sólo al revés. La pedagogía, en buena cuenta, es un saber que puede permitirnos seguir manteniendo el asombro por lo educativo en internet.
Para la pedagogía es importante comprender qué necesidad educativa se está resolviendo cuando se impone una tecnología en el quehacer educativo, esto es, analizar si se trata de respuestas educativas o solo de ruido tecnológico. En este camino, la pedagogía de la virtualidad intenta ofrecer sus respuestas, así como reconstruir algunas de las preguntas propias de la tradición pedagógica. Con la finalidad de contribuir en esta construcción es que «@tic. Revista d’innovació educativa de la Universitat de València» decide lanzar este monográfico.
En él, recupera, bajo el título «La dimensión pedagógica de la virtualidad», cinco trabajos centrados en aportar una lectura pedagógica del uso educativo de internet. No obstante, con este monográfico no se intenta caracterizar una pedagogía de la virtualidad, hace falta mucho trabajo para ello, pero sí contribuir con un aporte en esta embrionaria línea de reflexión pedagógica. El aporte consiste en atisbar, desde las distintas disciplinas y metodologías de investigación con que están elaborados los cinco artículos, reflexiones que, más temprano que tarde, pueden ser tomadas en cuenta en el desarrollo de la práctica educativa en red.
Aquí, una breve reseña de cada uno de los cinco trabajos que, en el fondo, es una invitación a la crítica y reflexión en la construcción del sentido pedagógico del uso educativo de internet:
En «Didáctica: de las dicotomías metodológicas al nuevo reto de la educación virtual», los autores encaran el reto de repensar el estatus de esta disciplina pedagógica en el marco de la virtualidad. No se trata de una tarea sencilla, porque la pregunta ¿cómo enseñar en la virtualidad? está articulada con el resto de interrogantes que la pedagogía debe responder. La didáctica debe ir más allá del debate dicotómico entre presencialidad y virtualidad, y apuntar más bien a la comprensión de una única trasformación pedagógica sin perder de vista la educación como acción integradora.
En «La ayuda pedagógica en los MOOC: un nuevo enfoque en la acción tutorial», los autores proponen una reflexión pedagógica sobre el papel del tutor en la evolución del aprendizaje online: de las plataformas de e-learning a los cursos masivos abiertos online (MOOC, por si siglas en inglés). La cuestión se puede caracterizar así: ¿cuál es el rol de tutor cuando el estudiante puede redistribuir, reelaborar, revisar y reutilizar información para su aprendizaje en un ecosistema socialmente abierto y en red?Los MOOC no cambiarán la raíz de la formación, pero están modificando la percepción del tutor en los procesos de autoaprendizaje en red.
En «Crear y gestionar conocimiento en red: agentes y procesos implicados»,los autores entran al terreno del análisis pedagógico en los procesos implicados en la creación y gestión del conocimiento (CGC). Se trata, en general, de entender la participación social en internet no sólo como socialización, sino como una oportunidad de coordinación humana. Según el trabajo, existe una serie de elementos básicos y puntos de convergencia mínimos en los procesos para hablar de la eficacia en la CGC que, bien visto, la pedagogía puede recuperar con la finalidad de potenciar el aprendizaje abierto y no formal.
A través del trabajo, «Experiencia docente iberoamericana sobre metodología de la investigación a través en videoconferencia», se intenta caracterizar el diseño, proceso y evaluación del uso pedagógico de la videoconferencia entre dos países iberoamericanos. El aporte de este trabajo reside en ofrecer un modelo pedagógico que parte de la idea de que no basta con apostar por la videoconferencia como una vía para simular la presencialidad, hacer entender los aspectos simbólicos y no declarativos del lenguaje no verbal implicados en este proceso.
Para finalizar, en el trabajo «La e-evaluación del aprendizaje a través de la plataforma Aula Virtual de la Universitat de València», los autores tocan el tema siempre complejo de la evaluación del aprendizaje, pero es más, de la evaluación del aprendizaje online. Apoyados en el movimiento «e-Evaluación orientada al aprendizaje», los autores ponen en evidencia no solo el uso de la tecnología en los procesos de valoración del aprendizaje sino, y con ello, los rasgos de un emergente proceso de replanteamiento de la cultura de la evaluación.
¿Què opinas?

El niño que quería ser un televisor

Dicen que esta carta a los Reyes Magos se encontró en la mochila de un niño.

Reyes magos: no quiero pedirles  nada especial ni inalcanzable, como ocurre con otros niños que se dirigen a uds cada navidad. Ustedes son buenos y protegen a todos los niños de la tierra, hoy quiero pedirles un gran favor, sin que se enteren mis padres.  Quiero transfórmame en un televisor, para que mis padres me cuiden como cuidan al televisor, para que me miren con el mismo interés con que mi madre mira su telenovela preferida, o mi padre su programa deportivo favorito. Quiero hablar como ciertos animadores que cuando lo hacen, toda mi familia se calla para escucharlos con atención y sin interrumpirlos. Quiero ver a mi madre suspirar frente a mí como lo hacen cuando mira un desfile de modas, o poder hacer reír a mi padre como lo logran ciertos programas humorísticos, o simplemente que me crean cuando les cuento mis fantasías sin necesidad de decir ¡es cierto! yo lo escuche en la tele. Quiero representar al televisor para ser el rey de la casa, el centro de atención que ocupa el mejor lugar para que todas las miradas se dirijan a mí. Quiero sentir sobre mí la preocupación que experimentan mis padres cuando el televisor comienza a fallar y rápidamente llaman al técnico. Quiero ser televisor para ser el mejor amigo de mis padres, el héroe favorito, el que más influya en sus vidas, el que recuerde que soy su hijo y el que ojalá les mostrara más paz que violencia. Señor por favor déjame ser televisor aunque sea por un día”.

¿Nos estará pasando lo mismo con nuestros hijos y alumnos?

 

Orlando me responde…

Soy un provocador que se toma muy en serio el pensamiento y los comportamientos, mucho más cuando demuestran ciencia, conciencia y militancia. Gracias Iván por lo que te toca como ser humano y cubano comprometido con la educación, pero además, bienaventurado por el mensaje de compromiso tecnológico que nos regalas: ser cuadro no supone solamente una ocupación, sino además, un ejercicio de combate, mucho más si se trata de un tema que nos involucra. De acuerdo, en esencia con lo que expresas y cómo lo expresas … solo, como niño contestón; en estas ardides tecnológicas acotar algunas ideas que me asisten.

Todo problema social es a fin de cuenta una cuestión objeto de análisis por el más común de los mortales. Cuando se habla de tecnología, estamos hablando de un problema del hombre y tales dimensiones suponen una concepción que obliga a su reflexión o debate. El error es solo una condicionalidad humana, pero el que creamos o no en la certeza de un pensamiento o idea, un comportamiento o proyecto de ser, no siempre define un equívoco. Es decir, no porque compartamos o diferimos de la arista de un problema o acaso la manera en que se nos presenta, quiere esto decir que no exista como problema. Si Einstein con su supuesta desconfianza ¿O confianza ante la superación de un comportamiento no compartido? me provoca el mérito de alentar la polémica profesional e inteligente: Bienaventurado Einstein y sus dudas … El Departamento de Marxismo y Leninismo e Historia, así como el área del viceministerio de Formación, constituido en núcleo y a partir de sus tareas asignadas, es promotor desde este espacio; de la socialización de materiales que expresan diferentes puntos de vista. El ejercicio de reflexión nos permite compartir, no el mensaje, sino además, las respuestas que ellas generan. Partimos del presupuesto que en nuestra contextualidad, los temas que nos asiste, nos permiten saber e influenciar sobre el porqué ocurren, cómo ocurre y cómo debiera ocurrir …

De la tecnología  cabría preguntarse ¿Siempre es revolucionaria? … lo cual no quiere decir que no sea esencialmente  revolucionaria … La práctica, que es criterio de veracidad nos ha enseñando que si antes decíamos que el destino del ser humano en una sociedad futura era “satisfacer todas sus necesidades cada vez más crecientes”; hoy el propio desarrollo de la humanidad la ha modificado y replanteado como “la satisfacción de las necesidades indispensable del genero humano”. Los límites que definen los marcos de la naturaleza y el crecimiento poblacional ha puesto no un equivoco sino diferentes condicionamientos. ¿Estaban equivocados los clásicos de marxismo cuando hablaban de ello? ¿Estaremos en lo cierto nosotros? La tendencia a considerar la tecnología como un suceso revolucionario es un mito asumido como tal por la modernidad, identificando en su fundamento la colonización, expansión y dominación con civilidad. ¿Debemos de seguir considerándola como tal?

Otra tendencia de las generaciones modernas ha sido tratar de dividir o al menos separar los fenómenos de la esencia humana … es casi enfermizo la adicción a la metafísica, concepto este metódico no solo en el pensar teórico sino en los comportamientos, además de lo que en el término herético de Marx se denomina fetichización, es decir darle vida propia a procesos que no existen más que a través de la mano del hombre … entonces la naturaleza tiene cauce propio y es exclusivamente desnaturaleza por los efectos irresponsables del ser humano. Nuestra vanidad, por una parte, nos ha llevado a no reconocer el tema ecológico como algo parte de nuestra existencia … solo el peso de las circunstancias y las noticias como las aparecidas en nuestros órganos de prensa “Catástrofes naturales costaron 160 mil millones a la economía mundial” nos ha obligado a ser conciente de que la naturaleza no es naturaleza por sí misma, lo es inevitablemente por el peso de las acciones que en ella le asigna la naturaleza humana, y si eso es así es solo porque somos parte de una condición natural y no al margen de ella. Esto que para algunos es verdad evidente, se reitera en otros temas, como el de las tecnologías.

De las imágenes existe una ciencia que se llama semiología y que trata por objeto de estudio la cuestión de los significados. Independientemente de su cuestionada condición de ciencia o no, lo que si vale la pena observar y meditar, es su valor para revelar los significados de lo que se quiere intencionadamente trasmitir. Se trata de una percepción que revela una concepción en sí misma, y que sin lugar a duda trata de darnos un mensaje … pero ¿trampa? no deja de revelar múltiples mensajes y significados … Solo el pensamiento monocromático no deja espacio para entender las significatividades como una cuestión de diversidad. ¡Ah!, que toda imagen construida es un código comunicativo que expresa un significado, es cierto, que con texto o sin texto tiene como razón la influencia intencionada sobre los otros, sin lugar a duda, pero que ofrece la oportunidad para reflexionar sus múltiples dimensiones resulta incuestionable. Definitivamente si, la imagen que socializo, y el texto que pongo a disposición de todos no tiene otro mérito que el de ser un pretexto para que pensemos las diferentes dimensiones interpretativas y comportamentales de un problema universal, singular y particular, y que es un problema en tanto está inobjetablemente unido a la vocación activa de los sujetos decidores en los cauces de la realidad y la naturaleza.

Sin dudas las tecnologías son grosso modo una herramienta de poder y para el poder. Históricamente lo ha sido, la única pequeña diferencia es que en tiempos antiguos, ya sean a manos de las sociedades cultas griegas, los inflexibles sacerdotes egipcios o de las precolombinas culturas mayas, aztecas e incas constituía un sólido y excluyente servicio de las minorías. Pero sin dejar de ser vocativamente elitista, tal condición se ha modificado en términos de número. En una contemporaneidad como la que vivimos, la tecnología no deja de ser elitista y excluyente, en tanto no es del acceso de la generalidad de los seres humanos, pero por el efecto socializador que han tenido las relaciones sociales, dichas tecnologías tocan de alguna manera a una vasta cantidad de personas que bien pudiera ser considerada como de ampliadas elites. El grupo de elite ya no es solo el reducido grupo de poder dominante, sino además, una buena parte del grupo de subordinados o explotados para ser consecuente con la teoría revolucionaria que asumimos.

No creo como mensaje que la imagen dé como respuesta única la culpabilidad de las tecnologías en la idiotez humana. A fin de cuenta otras épocas tuvieron sus mecanismos alienadores y esta tiene otras como pueden ser el mercado y su activo más eficaz, la mercancía a través del consumo. Pero concuerdo, sin discusión, que resulta una de sus deformadoras respuestas. Comparto y defiendo las oportunidades de las tecnologías, pero reconozco sin objeción la relación  incuestionable de la unidad: acto – causa – efecto, hombre – naturaleza, naturaleza – tecnología – ser humano – sociedad. Reitero la verdad de Perogrullo de que las tecnologías refuerzan los sistemas de valores que existen, pero con dispensa de los autores le adiciono esa vocación marxista y gramciana de identificarla como organicidad y hegemonía, es decir, íntegramente como sistema mundo y valores orgánicamente hegemónicos: que en la fecha es capitalista.

Esa es la otra verdad. No se puede hablar en la civilidad de tecnología sino incluyo el uso que de ella hacen los sujetos que la asumen, eso es a lo que Marx, llamaba fetichización, dar vida a las cosas; por el contrario tampoco irreconocer el séquito hegemónico que direcciona y define el modo y la manera de hacer suya esa tecnología. Revelar un problema sin la naturaleza humana es espejismo vanal, Gramsci le denominó cosificación, porque evade la impronta humana, desconoce la intencionalidad con que se reorienta lo que como hegemonía cala en la mente y las actuaciones de los hombres. Con la cultura tecno ocurre como con los socialistas utópicos. Construir una sociedad justa y de iguales, no se puede llevar a cabo con los seres humanos que formados y educados en la experiencia viva de la temporalidad capitalista. No es cuestión de ser fatales o extremos, es en su meridiana comprensión ser objetivos y conciezudamente racionales. Los proyectos alternativos no son hegemónicos. Son en tanto proyectos modos en construcción que disienten y enjuician pero hasta la fecha no destruyen. Si en la unidad en que entiendo la existencia, los seres humanos vivimos necesitados e influenciados por la tecnología, la concepción de asumir la tecnología no es la que queremos es la que nos imponen. Ese es el dilema de la Revolución y esa la verdadera tragedia de nosotros los revolucionarios.

La genialidad histórica de Lenin, definía que si en la época moderna la mercancía en forma de producto; era la manera tradicional en que se exportaban el capitalismo, en la época imperialista se modifica y se convierte en capital, por cierto no propiamente dinero sino dinero invertido en fuerza de trabajo y medios de producción, la cual incluye las tecnologías. Hoy existe consenso entre muchos marxistas que la manera en que se exporta capital es a través de la imagen y las tecnologías … Si hemos definido que el sistema capitalista no es revolucionario, sino que por el contrario es hoy, por esencia la forma más reaccionaria de existencia social, las tecnologías en su uso son ¿revolucionaria? Ahí es donde viene la dimensión de tratar de salvar las tecnologías con una condicionalidad fetichista. ¿Ellas no son de por sí solo enemigas? entonces  ¿existen por sí misma? …

Los grupos de poder, definidos por el marxismo en su esencia clasista han ejercido su dominación e impuesto su esencia excluyente. La guerra y la violencia física parecía que fuera el más recurrente de los métodos para reducir al silencio a sus contrapuestos. Junto a la socialidad de los procesos tecnológicos del capital, la naturaleza entonces deja de ser tan simple e impone sus límites para recurrir a métodos que ponen en peligro los cada vez más vulnerables equilibrios naturales. Además los procesos ampliados de reproducción del capital supone la ampliación necesaria de las mayorías,  entonces ante la inclusión necesaria de las grandes masas o al menos de mayorías no deseadas, la manera de influir y desmontar, de colapsar o aniquilar toda posibilidad insurgente es a través de la construcción de modos de opinión, deformar y alienar para someter.

En términos de ciencia no imagino como saber si el problema de la incomunicación entre los seres humanos es recurrente y una regularidad en las diferentes épocas históricas establecidas, pero en condición de lógica, no cabe duda que el uso de las tecnologías promueve la acción de desmontar y desmovilizar la condición activa y comprometida de la humanidad. Si, en verdad hay rótulos que sirven y han servido, más por prejuicios que por intencionalidad, al diálogo generacional. Recuerdo aquello de “los hijos se parecen más a sus época que a sus padres”, pero de lo que si estoy casi convencido, para no pecar de absoluto, es que lo que ayer fuera intención expresa de dominación desde el mercado, es hoy mercado desde la tecnología para subordinar y descomprometer. Las imágenes alertan desde el discurso diverso sobre una de las consecuencias, no nos dejemos enclaustrar en el monodiscurso de la satanización.

Que lo dijera Einstein es importante, pero no suficiente. Los genios son genios, a propósito de “Pasaje a lo desconocido” porque saben captar y aportar novedosos descubrimientos a las generaciones de hombres presentes y futuros. La creación de un misil dirigido es tecnología, y su creador no da margen a duda: un genio. ¿Lo que define es el uso?, pero quien lo crea, lo crea ¿para qué uso? Ciertamente, en una época donde la tecnología sigue siendo arma de vencedores, se asesina o  derroca a dirigentes contrapuestos con ellas: lo mismo sea Hussein, Gaddafi o Bashar al-Assad. Hay innumerable figuras que pudieron entender en su derrotero el curso de lo que puede ser un instrumento eficaz de emancipación pero desde la hegemonía es solo una condición de poder, alienación y desmontaje revolucionario. Recuerdo el movimiento ludita, el tema de la civilidad y la barbarie, el desarrollo, la cuestión de la industrialización, cuestiones esta expresada desde los ingenuos socialistas decimonónicos hasta el líder indio Mahatma Gandhi. Si la realidad es diversa, los problemas sociales son múltiples. Si la condición humana es orgánica en su naturaleza, la mirada y sus efectos son heterogéneos y requieren una reflexión social.

No es satanizar las tecnologías es reconocer como funcionan hoy las tecno ciencias. No es tampoco creer que de esa manera seguirán operando.

Tengo fe en el
mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud y
… “ en los seres que pueblan nuestros mundos. Los problemas son del hombre, pero la tecnología es un producto del ser y seguirá siendo parte de el. En la insurgente Cuba hay voluntad política, hay deseos ideoculturales, pero la realidad determina la voluntad de los seres, y junto a la realidad económica, los problemas de accesibilidad y reproducción de esquemas alienadores no dejan de hacerse visible. El problema de las tecnologías son que se perfilan desde el poder para cumplir función alienadora, sostener la exclusión y prorrogar las hegemonías. El origen, dispensen el énfasis; está en la dominación y en la lógica liberal del capital la que en su concepción orgánica de ejercer el poder, socializa los problemas que en una parte de la humanidad es apreciable.

De la educación, siempre algo que decir. Históricamente es el recurso que en esta parte del mundo, América Latina; se ha erigido en tradicional medio de lucha para alcanzar los sueños políticos de una sociedad justa. Sin embargo, la educación es histórica concreta y socio clasista. Los patrones educacionales en el mundo hegemónicamente organizado, son en una parte considerable educaciones tecnoalienadoras  solapadas. No hemos roto patrones educativos liberales, racionalistas pseudo científicos. Hoy se avanza a una sociedad no ya de alienados sino además de alienados vigilados por los círculos de poder reaccionarios. ¡Cuba! Siempre insurgente. Un laboratorio que no deja a cincuenta y cinco años de Revolución tener como agentes subversivos a: reformistas neocapitalistas solapados y neoanexionistas desafiantes, los cuales convencidos de la hegemonía del capital tienen sus modos de ver, asumir y promover la tecnología que revolucionarios y reaccionarios usamos. La vocación humanista universal, simonrobinsoniana singular y martiana y fidelista, marxista leninista y guevariana particular no son, desafortunadamente, mayoría en el mundo, son en todo caso los reductos contrahegemónicos sobre el que ejercemos nuestra resistencia. No es tan fácil colegas, somos parte y refractación de las hegemonías. Nuestras escuelas, son reflejo de tales actos. Nuestra sociedad es una comunidad que aspira a todo la justicia posible pero no deja de ser más que expresión lógica de la época en que existe y que por consiguiente reproduce en la formación de sus hijos. Nuestra utopía realizable, que quiere decir por realizar; está identificado con ese compromiso social del cual haces referencia, con esa condición emancipadora que supone en primer lugar el reconocimiento de nuestra condición natural, nuestra esencia unitaria y la identificación de las tecnologías, reconocidas y por alcanzar dentro de la lógica de realización plena del ser humano. Derecho y respeto, compromiso y actuación, pensamiento y comportamiento disidente, dialogado y revolucionaria, siempre revolucionaria.

La Cuba de hoy es preámbulo de la Cuba del mañana. Tenemos voluntad de hacer pero la realidad hegemónica por refractación, no es monolítica ni coherente con la educación revolucionaria que pensamos y queremos. La voluntad es, ya nos enseñaba Schopenhauer y Nietzsche, indispensable; pero como todo marxista la realidad determina nuestros pensamientos y define nuestros comportamientos. No es la realidad revolucionaria de Cuba la que determina, es la condición alienadora de una época que tiene en la tecnología la vocación imperialista de someter y desmovilizar. ¿Nuestros hijos?, en su inmensa mayoría buenos hijos, no dejan de ser en parte, quizás hasta un tanto ingenuo e inocentes, militantes equivocados de los que se abstraen en el mundo tecno de la era digital y creo más, amen de parecer satánico y anticuado, cosa por demás incierta; creo que en una proporción minúscula, si así se considera; nos ha favorecido como mágica y benéfica sabiduría natural en este proceso nuestro subdesarrollo y digna pobreza. No es la socialización de la emancipación y el pensamiento crítico, no es el diálogo y la reflexión razonada, es la tecno alienación y dominación la que promueven los círculos de poder educacional.

Ciertamente, desde mi verdad; la tecnología es absolutamente responsable de los comportamientos por que son los seres humanos quienes crean esas adicciones alienadores, que hay que tener en cuenta porque es la que nos imponen. No es sesgando y absolutizando una parte de las respuestas que vamos a entender la lógica de lo que asola en nuestra contextualidad. De preferir, y bien vale el proyecto al que convocas, yo optaría por ofrecer las miradas de ambas razones. La verdad siempre es como la naturaleza, mezcla, diversa y múltiple.

Y volvemos a la dimensión Einsteniana. Creo como todos que el genio Alemán no defenestró contra la tecnología. No podía hacerlo, es como si lo hiciéramos nosotros, que hoy conocemos el mundo interior del organismo y del cerebro gracias a la tecnología, pero la sociedad sin la naturaleza humana no es sociedad. La tecnología es también el hombre mismo. Mira, que bien se cumplió con este físico; aquello de la historia como comedia y como tragedia, el en verdad no creo la bomba pero … sin embargo sus aportes fueron inobjetable para que discípulos de su maestría crearan tales instrumentos de exterminio. ¿Y esto no es tecnología?

Tu mismo hablas de dos concepciones de uso tecnológica en Cuba, pero a decir verdad, siempre veo los vestigios de aquella que enajena en la casi totalidad de quien las usa. ¿…? En Cuba no hay oficialmente grandes mercados de juegos electrónicos, pero no por ello no dejan de existir y se reproducen. La violencia, los pelados, la moda, no es sino la expresión de un modo universalmente  de ser divulgado ¿por quiénes?  No compartir los códigos comunicativos ni los modos de revelar un problema nos exime de conocerlo, reflexionarlo y dialogarlo. Bienaventurada tus palabras, tus reflexiones pero conociendo y confrontando lo que existe, ¡y existe! La cuestión está en luchar conociendo las razones y las oportunidades. Educar es también enseñar aquello que no compartimos. No cabe duda que estigmatizar el desarrollo es más que desconocimiento, ignorancia. Pero no por ello debemos militar en las filas de lo infalible. Los comportamientos suponen como los conceptos taoístas del yin y yang el bien y el mal, la causa y el efecto, exactamente los causes y los derroteros.

Eso que expresas de las limitaciones y las prohibiciones no dejan de ser más de lo mismo y tiene razón en todo lo que expresas. La opción y acción primera del hombre de ciencia no puede ser la censura sino el aprovechamiento y el razonamiento. La tecnología existe y existirá, el poder y las elites existen y se querrán prorrogar … Pero fíjate que sin darnos cuentas promovemos lo que la realidad hegemónica quiere, el facilismo, la reproducción el pensamiento mimético. La actitud contestataria parte de reconocer las múltiples aristas que un elemento ofrece. La educación, por demás supone un tipo de tecnología y su uso siempre que sea de reproducir lo que existe como hegemonía es a todas luces dudosa. Uso es creación, aplicación novedosa y ajuste a las circunstancias prácticas donde se vive.  Debemos ser más creativos, nuestras acciones no son suficientes, somos y seguimos siendo muy nocivos a las tecnologías en su vocación alienadora. Tenemos que apostar a la insurgencia.   Siempre pensando desde la vocación en la que hemos sido educado nuestra razón será la libertad y la justicia, el compromiso, la perfección y la inconformidad, el comportamiento la lucha sistemática para el mejoramiento humano.

En resumen:

Ø      La tecnología como presupuesto revolucionario está relacionada con su utilidad.

Ø      Resulta improcedente hablar de la tecnología en sí misma. La ciencia y todo lo existencialmente constituido en la naturaleza existe y se define en su unidad orgánica con los sujetos sociales. La tecnología es tecnología porque existe el ser del proceso histórico.

Ø      Los modos en que se asume la tecnología se corresponden con las estrategias hegemónicas existentes, y es refractadas a los diferentes proyectos periféricos: ya sean reproductores de la hegemonía o proyectos cotrahegemónico, como la insurgente Cuba.

Ø      Debemos generar acciones y construir espacios contrahegemónico de uso de las tecnologías para desmontar o al menos enfrentar la dirección alienadora de ellas.

Ø      La desmitificación de las tecnologías parte de la inclusión oportuna y accesibilidad de las grandes mayorías. La elitización reproduce nuevas formas de exclusión y nunca son revolucionarias. La justicia no es justicia emancipatoria si sigue siendo el poder y el ejercicio de las minorías.

Ø      No es la imagen ni su mensaje el significado mayor, es el valor de saber como piensan y se comportan una buena parte de los sujetos del proceso histórico. Discrepar, contraponer y accionar la lucha, nuestra lucha, es el reto para cambiar las reglas del juego: de la exclusión a la mayor inclusión, de la injusticia a la justicia posible, de la dominación a la definitiva y orgánica emancipación,

Reitero las disculpas por todos los tipos de excesos y agradezco: al anónimo ¿bien o mal? intencionado, al genio Einstein y al insurgente compatriota Iván.

Sin miedo de pensar en Cuba

Ocalderón

Una conversación con mi colega Orlando Calderón

Me alegró y sorprendió con agrado que mi colega Orlando Calderón (un maestro cubano de los de verdad, de los que no dejan el aula independientemente de las responsabilidades  que tiene)   se interese en el tema de la tecnología y el impacto que puede provocar en la formación de las nuevas generaciones y socializó imágenes sobre la in-comunicación de los jóvenes cuando tiene un móvil en la mano y como pierden la riqueza de la vida real para sumergirse en un mundo virtual que los convirte, según la última imagen de la secuenciay en una frase traíde de Alberte Einstein, en idiotas.  Para ir directo a mis consideraciones creo que hemos caído en la trampa del juego de imágenes apoyadas por textos para influir en las opiniones de otros.  (No hablo de Orlandito por supuesto, al cual le agradezco que ponga el tema sobre el tapete,  me refiero al ciudadano  que elaboró la idea y la puso en Internet).

 Para ninguno de nosotros es nuevo que vivimos en un mundo de imágenes y sonidos, y que estamos hablando de lenguaje audiovisual,  de tecnologías para la comunicación, de   redes sociales o simplemente de  internet como punto de confluencia de todas ellas… pero que todas  son por esencia,    herramientas de comunicación, herramientas para el  manejo de información  y por tanto (y sobre todo)  herramientas de PODER.  Quien tenga una cámara y tenga como socializar el producto que elaboró (hoy  muy fácil hacerlo gracias a Internet)  tiene el poder de influir en otras personas e impactarlo con la visión del mundo, la ideología y la cultura  (valga la redundancia) del que elaboró el material.

En el caso que nos ocupa: las tecnologías y la incomunicación entre los jóvenes y en fin de  la idiotez.  No creo que las tecnologías sean  culpables de la idiotez y la incomunicación de las nuevas generaciones.   Las tecnologías solo refuerzan los sistemas, incluyendo el de los valores,  que ya existen.  Poniéndonos fatalistas o extremistas,  como la secuencia de imágenes que nos propone Orlandito, antes de la llegada de los celulares ya los padres habían perdido la comunicación con sus hijos, los maestros con sus alumnos y entre ellos, los jóvenes, tenían limitados sus temas de conversación a marcas de ropa, autos, futbol  y sexo.  Con este sistema de comunicación y de valores ya establecido, llegan los celulares (las TIC)  y potencian entonces la incomunicación, enriquecen con imágenes y sonidos los temas de conversación (marcas, futbol y sexo),  y hacen aburridas las relaciones  cara a cara con sus semejantes.  Si a este mensaje satanizador de las tecnologías se le enriquece con un idea expresada por,  nada más y nada menos,  que Albert  Einstein, entonces lo que busca el productor del material es influir en mi y en Orlandito de que >si lo dijo Einstein, un genio,  entonces es verdad>.

Yo creo que ni el problema, ni su solución,  está en la tecnología, de hecho arremeter contra ella en meternos contra un muro tan grande que de solo pensarlo estaríamos  negando (no dialécticamente hablando) el mundo. La solución está, una vez más, en la EDUCACION.

  • Primero,  en su función social de contribuir a  formar hombres y mujeres cada vez más humanos, inteligentes (no repetidores de contenidos), amorosos, comprometidos,  comunicativos, participativos de un proyecto social y de vida que necesariamente comparta con sus semejantes y que entonces,  con la tecnología en mano,  expanda ese humanismo y eso valores a sus semejantes, sin importar  fronteras utilizando  las potencialidades que le brindan las TIC, la imagen, el sonido, la interactividad…
  • Segundo, en la responsabilidad de la Educación  en formar el hombres y mujeres  de su tiempo y… en tiempos de TIC  estamos obligados a formar mediática, comunicacional y tecnológicamente a las nuevas generaciones para que no sean marionetas de los productores de materiales y contenidos y sepan diferenciar entra la seudocultura que recibe por esta vía y los verdaderos valores que defiende como ciudadano de una sociedad que también sabe lo que espera de sus hijos.
  • Tercero, la responsabilidad de formar a los productores de materiales audiovisuales e informáticos con una coherencia ética, estética y profesionalidad que una vez en poder de los medios   los utilicen bajo los principios de la sociedad que se los ha confiado.

Yo podría por ejemplo producir una secuencia de imágenes y texto dónde demuestre como la  tecnología ha ayudado al hombre, u otra de cómo en la calle G o en algunas escuelas,  sin tecnologías, sin celulares, los jóvenes tampoco se comunican y parecen idiotas con los pelados y el disfraz que se ponen o el reggaetón que escuchan.  También los hay muy mayores, que no nacieron con las tecnologías,  que de lejos se le ve la idiotez al caminar.

Sacar nuestras conclusiones, como pide Orlandito, no es tan fácil. Dependerá también de nuestra mirada anterior al tema.  Estoy convencido que Albert no se refirió a los celulares, ni pensó en la tecnología como un mal para el hombre…seguro se preocupó por el hombre sin escrúpulos con el poder de la tecnología. Él no construyó la bomba atómica, el desarrolló tecnologías para expandir la grandeza del hombre bueno.

Solo abro una arista de reflexión, teniendo en cuenta la responsabilidad de los que estamos compartiendo estas ideas.   Hoy la gran mayoría de los jóvenes cubanos  ( sin internet, wifi,  sin un mercado masivo de juegos electrónicos donde gana el que más asesine a sus semejantes, sin conectividad, sin redes sociales virtuales)  se muestra cada vez más irresponsable con lo social,  chabacano, descortés, violento, irreverente a su familia, incomunicado, sin proyecto de vida. Hoy el joven cubano está expuesto a 5 telenovelas diarias en la televisión nacional, a una programación nacional falta de estética y que obvia los cánones más elementales de comunicación audiovisual, una ruptura con los tipos programas y temas a tratar según la edad del televidente, una propaganda  política e ideológica falta de creatividad y de lenguaje de comunicación contemporánea y si esto fuera poco  esa misma televisión es exponente  (en los mejores espacios y horarios) de las maravillas del mundo capitalista, esa televisión organiza el mayor y más vistoso espectáculo  nacional anual donde se premia el video, en el cual la secuencia vestuario (disfraces), gestualidad, violencia y humillación de la mujer es tan nocivo a la formación de los jóvenes que merece ser reproducido en cada actividad que se genera en la  comunidad y la escuela dentro de ella.  Sumémosle a eso la autorización a venderse por cuenta propia cualquier cantidad de DVD y CD con cualquier material que encuentre o se gestione el flamante y próspero  cuentapropista que de seguro no serán identificando por su factura ética, estética y cultural.

Cuba es casi el último país en materia de tecnología por ciudadano, por suerte aún somos de los países con mejores sistemas educativos de calidad…pero las estadísticas están cambiando. Tenemos la responsabilidad histórica de preparar a las nuevas generaciones a vivir y convivir en un mundo de tecnologías, pero lo secundario es la tecnología…lo primero es enseñarlos a vivir y convivir con sus semejantes y con su entorno ambiental y junto a ello, hacer un uso racional y ético de las tecnologías, ayer la TV, después el móvil, hoy internet y mañana …quién sabe.  ¿Qué hemos hecho los docentes?, hemos prohibido que el estudiante de cualquier edad o nivel de educación lleve una tarea que supuestamente cortó y copió de internet, wikipedia y sin embargo damos la nota máxima cuando se copia textualmente o  se repite como papagayo lo que dice el libro de texto. ¿Acaso no copió igual, sin pensar?…por el contrario a partir de 8vo grado;  buscar, seleccionar, cortar y pegar información con el uso de la computadora, son habilidades de la disciplina Informática que se les exigen en un examen e increíblemente  el claustro de sus profesores no le permiten perfeccionar. ¿Acaso no era más  sensato cuestionarnos un sistema de evaluación, o una tarea que premia la copia (no importan de donde sea) y no la capacidad de reflexión y el pensamiento  crítico del estudiante?.  Otro ejemplo es el profesor que descubre la educación a distancia y trata de replicar los mismos métodos “bancarios”, a decir de Paulo Freire,  en la enseñanza de su asignatura. ¿es culpa de la tecnología que los estudiantes abandonen el curso, que no les guste la materia o nunca la logren interpretar o visualizar en la vida? Lo que pasa es que antes,  el profesor adormitaba y “maltrataba” solo a los 20 estudiantes de su aula y ahora lo hace en línea con 50 o 60 más.

Einstein fue un hombre de Ciencia, por tanto de tecnologías sin embargo supo ver el lado humanista de éstas.  Nosotros los educadores, como humanistas,  debemos de acabar de quitarnos las ojerizas con la tecnologías. No  son nuestros enemigos, hagámoslas nuestras aliadas. Ellas sin los hombres y mujeres no son nada y nosotros,  formamos a los hombres y mujeres que las utilizan.  El uso que se haga de las tecnologías en la sociedad en general depende en gran medida de nosotros los educadores y padres.

No creo que haya sido un error de Einstein cuando “supuestamente”  dijoTemo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad”, sin embargo quiero entender que su preocupación no era la tecnología, sino la humanidad, e incluso creo que   no se refería  al hombre en sí,  sino  al  valor “humanidad” que quiere decir  hombres y mujeres “sensibles, piadosos, comprensivos, caritativos, tiernos, amorosos, comprensivos”. Si la tecnología sobrepasa esa formación,  entonces comparto el temor con Einstein.  Pero ya esa parte de la formación no le toca a la tecnología, le toca  a la Educación y para eso el docente  tiene a su disposición, como en todos los tiempos lo tuvo el hombre,  una herramienta poderosa de apoyo,  antes fue un palo, después la punta de hierro, después la rueda, un día el tablón que se convirtió en pizarra, después la imprenta … y así hasta las TIC.

Perdónenme la extensión de mis consideraciones, la culpa es  de Orlando que las provocó.  No tengo tiempo ni de revisar lo escrito, solo espero continuar el debate en un tema vital, hoy como nunca antes, para el trabajo que realizamos, en especial el de uds,  como departamento responsable de la formación política ideológica.

 

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